En nuestro primer artículo nos gustaría hablar sobre un tema que tiene una importancia fundamental y muy pocos realizan de manera habitual en los momentos previos al partido. Hacemos referencia al calentamiento, una práctica muy conocida y extendida en la mayoría de los deportes, pero que, sin embargo, en el pádel, no se realiza de manera correcta, y esto puede repercutir en una serie de patologías que no deseáis poseer en ningún momento de vuestra vida. Si quieres conocer la manera correcta de calentar sigue leyendo, sin duda, te sorprenderá.

Introducción: (Prácticas habituales)

Para comenzar este post, hemos decidido incorporar una definición de calentamiento sencilla y breve, aunque ya suponemos que todos vosotros conocéis lo que es: “un conjunto de ejercicios ordenados de un modo gradual con la finalidad de preparar el cuerpo del deportista para un mejor rendimiento físico y para evitar cualquier tipo de lesión“.

Normalmente, la práctica habitual del 95% de los jugadores de pádel en los momentos previos al partido es atarse las zapatillas, sacar la pala del paletero, abrir las bolas y ponerse a pelotear con el compañero para “calentar”. Sin embargo, ya adelantamos que esa práctica no puede llamarse calentamiento, como mucho podría ser una parte de este, pero sinceramente, no debería situarse en las primeras fases.

Otros jugadores, optan por saltarse el peloteo previo y comenzar el partido para “jugar más” o porque tiene prisa. Si el anterior comportamiento ya hemos confirmado que es erróneo, este lo es aún más y conlleva un riesgo para la salud muy elevado.

¿Quieres jugar al pádel con Fernando Belasteguín?

Por último, se encuentran aquellos jugadores que conocen los beneficios o riesgos que conlleva hacer/o no hacer un buen calentamiento. La verdad que hay que reconocer que fuera del alto rendimiento muy pocos son los privilegiados, pero gracias a esta entrada, empezarán a cambiar las cosas en las pistas de pádel.

Peligros de no calentar

Una de las cosas a la que nos enfrentamos cuando no calentamos es al riesgo de sufrir alguna lesión, ya sea ósea o muscular. Si queremos evitarlas, tendremos que hacer un calentamiento de calidad. A este riesgo, podemos sumarle otros aspectos, comentaremos todos estos aspectos de manera esquemática a continuación:

  • Lesiones frecuentes: La lesión más común en este mundo es la tendiditis o epicondilitis, un dolor en la cara interna del codo, y normalmente viene derivada de un mal calentamiento. En segundo lugar, encontramos las contracturas en el supraespinoso, esguinces de rodilla, dolores de muñeca y en menor media roturas fibrilares en la parte anterior del brazo.
  • Dificultad de entrada al partido: A todos nos ha pasado que el primer set se nos hace pesado, las bolas no entran, fallamos bolas que no tienen dificultad y los puntos largos son un punto flaco. ¿A que no adivinas por qué?
  • Agotamiento prematuro: Por último, el comienzo de la actividad sin el calentamiento previo puede provocar en algunas ocasiones la fatiga prematura, pesadez de piernas, dificultad de desplazamiento y por tanto, unos errores no comunes en nuestro juego

Para completar este esquema podríamos añadir desmotivación, desacuerdos posicionales con el compañero y calambres, aunque estos últimos ocurren en menor medida.

Beneficios de calentar

Al igual que en el apartado anterior, lo desarrollaremos en forma de esquema, así facilitaremos la comprensión del contenido, y por tanto, la realización del calentamiento por vuestra parte:

  • Aspecto psicológico: El deporte del pádel tiene un componente psicológico mucho mayor del que pensamos. El calentamiento es una de las maneras de mejorar este aspecto. Los beneficios psicológicos comienzan con el estrechamiento del foco atencional, hace referencia a la amplitud del campo visual y para la mejora de nuestro rendimiento el foco debe encontrase cerrado, es decir, concentrado en la tarea que realizamos, jugar. Posteriormente, la motivación hacia el partido y el desempeño vendrán determinadas por esta fase.
  • Aspecto fisiológico: La musculatura del cuerpo humano funciona a pleno rendimiento en una temperatura determinada. Podríamos establecer un símil con un coche, necesita un periodo de adaptación para que todos los componentes funcionen bien, el cuerpo en este caso, también.
  • Incidencia lesional: Sin duda el calentamiento es el método mas adecuado para reducir lesiones articulares, musculares y ligamentosas, muy por encima de rodilleras, coderas o alguna crema especializada.

Estructura del calentamiento

Seguro que al leer el post habéis pensado “¿Entonces que leches es el calentamiento?” o “¿Cómo caliento yo para ganar el partido?” y pueda haber parecido algo complejo. Su estructura final es muy sencilla, y ahora mismo os la detallaremos:

  • Movilidad articular: Antes de desenfundar nuestra joya, debemos hacer una serie de movimientos sin pala, y no, no son absurdos, son totalmente necesarios para el correcto funcionamiento de las articulaciones. Las articulaciones poseen un líquido sinovial, haciendo el símil con los coches, sería el aceite. El problema aquí reside en la cantidad de líquido que hay, ya que las articulaciones poseen una cantidad de líquido diferente en reposo que en situaciones de ejercicio. Estos movimientos generarán el líquido necesario, además de ayudar a elevar la temperatura de nuestra musculatura poco a poco.
  • Estiramientos dinámicos: Al mencionar la palabra estiramiento, la mente se habrá ido a los típicos estiramientos en los que nos elongamos, NO. Esos estiramientos se denominan estáticos, y el título no hace referencia a ellos, básicamente porque son contraproducentes antes de este partido y no debemos realizarlos. Los estiramientos dinámicos provocan elongaciones y contracciones de la musculatura, siempre y cuando los realicemos de manera balística y en movimiento, esto aumentará la temperatura muscular hasta el punto adecuado. El material necesario para este apartado es mínimo, basta con nuestro peso corporal o como mucho una goma elástica.
  • Pliometría: Posteriormente debemos realizar una serie de saltos para activar la musculatura del tren inferior, pero no sin antes haber realizado los pasos anteriores. Simplemente debemos realizar de 10 saltos rápidos hacia delante, hacia arriba o hacia los lados, alternando pies y siempre evitando la introducción del talón en la caída. Las distancias deben modificarse de pequeño a grande y la cantidad de menor a mayor.
  • Calentamiento con pala: Una vez realizado todo lo anterior, debemos desenfundar nuestra arma y comenzar a golpear bola, eso si, de menor a mayor intensidad y acabando siempre con los golpes que mas intensidad requieren, remates y bandejas.

Una vez leído y comprendido esto estaréis diciendo “¿Este a que hora quiere que vaya a jugar? ¿Media hora antes?”. La verdad que no, con dedicar al calentamiento unos 10 minutos antes que lleguéis al partido, mientras los anteriores jugadores acaban su partido, podéis realizarlo sin problema.

Nuestra recomendación

Ahora que ya os hemos dado la matraca con la teoría, hemos pensado que ejemplificar un calentamiento perfecto era totalmente necesario para que seáis capaces de reventar los partidos y reducir la probabilidad de lesión al máximo:

Calentamiento específico para el pádel

Conclusiones

Para concluir esta maravillosa entrada simplemente os vamos a animar a que siempre antes de jugar, realicéis, si no es este, un calentamiento parecido, ya que el rendimiento desempeñado en el partido será mucho mayor, la concentración en el juego se llevará a niveles insospechados y por último, podréis jugar al pádel las veces que queráis y durante el tiempo que os apetezca, la lesión no aparecerá por este motivo.

Si os ha gustado esta entrada no dudéis en compartirla con vuestros compañeros y conocidos, a no ser que no os caigan bien y les deseéis una lesión que los dejen fuera de juego.

¡Nos vemos en próximas entradas sobre preparación física!

Foto principal: World Padel Tour

[ninja-inline id=738]

[ninja-inline id=13393]

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here