Hace unos días el mundo del baloncesto se quedaba helado al escuchar los gritos de dolor de Sergio Llull en un amistoso de España con la selección de Bélgica. En ese momento todavía no se sabía el alcance de la lesión pero todo el mundo presentía que era grave. Rotura del ligamento cruzado anterior, entre seis y nueve meses de baja.

Con los jugadores en estado de shock, la selección acabó perdiendo 71-89 ante los belgas. Superado el susto inicial, la ÑBA sigue, pese a la importantísima baja de Llull, siendo favorita a ganar el Eurobasket, con apuestas de 2.85 en BetStars por los 5.50 que se paga por el título de Serbia o Grecia. Sergio Llull no podrá estar en ese Eurobasket, y puede que en ningún otro. El jugador del Real Madrid pertenece a esa generación excepcional que lo ha ganado todo en baloncesto, pero perderse de esta manera el que podría ser su último campeonato europeo es sin duda un auténtico mazazo. Lo es para el conjunto de la selección pero todavía más para él.

A Llull le queda un camino largo y muy duro al que, por desgracia, muchos deportistas se tienen que enfrentar alguna vez a lo largo de su carrera. El jugador ya está operado con éxito y ahora lo que le queda en la parte física es trabajar y dejar trabajar al equipo médico. Lo realmente difícil es afrontar la recuperación psicológica.

Las implicaciones psicológicas que acarrea una lesión de larga duración pueden ser más graves que la propia lesión en sí. El hecho de que te quedes sin una fuente de satisfacción tan grande como es el deporte, puede provocar hasta depresión, y más si se trata de deportistas cuya vida profesional depende de esa práctica. Otro efecto común derivado de este tipo de lesiones es la ansiedad; querer recuperarse lo antes posible puede generar estrés y llevar a un exceso de entrenamiento que no será sino totalmente contraproducente. Tanto si se trata de aficionados como de profesionales, tener que dejar de realizar una actividad que nos define, conlleva a menudo una importante falta de autoestima y un aislamiento que, además, puede implicar envidia hacia los demás y a su vez culpabilidad por sentirnos así.

Son todos estos sentimientos negativos contra los que hay que luchar cuando nos enfrentamos a una lesión de larga duración. Por suerte, podemos combatirlos y trabajar contra ellos del mismo modo que lo hacemos para recuperarnos físicamente.

Hay que tratar tener sentimientos negativos cuando nos enfrentamos a una lesión de larga duración (Fuente: Pixabay)

Lo primero que debemos hacer es ser conscientes y aceptar la realidad. Nada de paños calientes; la manera de curarse de una manera eficaz empieza por tener claro el diagnóstico, incluso si eso significa tener que tomar la dolorosa decisión de abandonar la competición. Entre las lesiones más frecuentes en el pádel no suele haber nada que nos vaya a hacer retirarnos para siempre, de hecho, en este deporte se compite al máximo nivel en edades relativamente altas. Pero hay que estar preparado para todo. En tenis, por ejemplo, hemos visto casos como el de Mario Ancic, que se vio obligado a retirarse con 26 años por culpa (en parte) de la mononucleosis, una enfermedad que también acabó con la carrera del sueco Robin Söderling.

Por el momento, no vamos a ponernos en ese caso. Vamos a pensar que tenemos una lesión de larga duración de la que podemos salir. Sabemos que el camino será pesado, pero tenemos algo muy importe: un objetivo. Establecer objetivos, tanto a largo como corto plazo, será primordial en nuestra recuperación. Tendrán que ser objetivos alcanzables y realistas, pero también irrenunciables. Poner un objetivo e imaginarnos cumpliéndolo. Funciona bien, aunque haya muchos escépticos, la visualización: vernos sanos y recuperados es importantísimo.

Otra estrategia que podemos seguir es llevar la cuenta de nuestro proceso de recuperación, una especie de diario en el que plasmemos nuestras sensaciones y emociones. Esto nos servirá para ser más conscientes de la experiencia, con lo cual podremos digerirla mejor, y para detectar más fácilmente qué está funcionando y qué no. Negar el dolor, “hacerse los fuertes”, o pensar que todo está bien y que podemos con todo, son pensamientos que, realmente, más que ayudar, entorpecen.

Debemos confiar en los profesionales, pedir consejo cuando sea necesario. Es importante tejer una red social sólida a nuestro alrededor, saber que no estamos solos. Siguiendo con el caso de Llull, fue muy reconfortante y motivador ver todos los mensajes de apoyo que recibió el mallorquín, muchos de ellos de jugadores que han pasado o están pasando por una situación similar. Hablar con gente que ha superado trances parecidos es no solo enriquecedor sino necesario. Para muchos, el pádel o el deporte en general juega un papel fundamental en su vida social; tener que dejar de practicarlo no significa acabar con esa vida social.

Es importante seguir conectado con nuestro deporte de una manera u otra. Se puede competir sin correr. Hay que tomarse la recuperación como un entrenamiento, una forma diferente de practicar. Al afrontar una recuperación a largo plazo tenemos que poner en práctica todas esas técnicas de control de emociones y fortaleza mental que utilizamos a diario en la competición.

Recuperarse de una lesión es jugar un partido de larga duración. Tenemos que entrenar para estar preparados, ser constantes, mantenernos positivos e ir siempre a buscar el punto, la manera de ganar.

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2 COMENTARIOS

  1. Hace una semana me hice un desgarro muscular de 6cms en el gemelo derecho que me va a tener un tiempo sin jugar a pádel. Como comentas, es muy desalentador psicológicamente quedarse de repente sin una afición tan importante, que aporta tanto a nivel emocional y social. Además, a uno le surgen muchas dudas sobre el tratamiento y se pregunta si podrá seguir compitiendo a su mejor nivel tras recuperarse.

    En estas circunstancias, se agradece leer un artículo como éste el cual, por cierto, he encontrado por casualidad cuando andaba buscando historias de lesiones de jugadores de pádel profesionales y de su recuperación. Ahí te dejo la sugerencia, por si te animas a hacer una segunda parte.

    Enhorabuena y saludos.

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